Cine latinoamericano: De la creación de identidad al cine militante.

¿Qué es Latinoamérica?

¿Cómo definimos latinoamérica?

Prácticamente, es un término imperial europeo. Latinoamérica se plantea como un concepto y al mismo tiempo un problema.

El latino, busca constantemente que el norte voltee a verlo, es una forma de autocolonialización.

El surgimiento del cine latinoamericano: creándole forma a un contenido.

Elementos presentes en la película:

  • La figura del Charro.
  • La mujer colonial vestida de China Poblana.
  • El caballo.
  • El paisaje árido con Magueyes.
  • Iglesias y cruces.
  • Arquitectura colonial
  • LUCHA DE CLASES

El latinoamericano es un ser ambiguo: por un lado, tenemos el deseo de no ser los colonizdos, pero al mismo tiempo queremos que nuestro colonizador nos voltee a ver; es someternos al colonialismo.

El cine de militancia y resistencia en latinoamérica

Durante los regímenes totalitarios en América Latina, diversos cineastas enfocaron la creación de su obra hacia un cine de militancia: un cine de resistencia. Lo interesante es que no solamente era resistencia hacia el opresor, sino al colonialismo histórico y al capitalismo en el que se ve inscrito al cono sur.

Toda comunidad necesita que los profesionales del audiovisual y de la comunicación social contribuyan a la construcción de imágenes propias, en las que aquélla pueda autoreconocerse. Pero dicha labor pareciera peligrar cada vez más con la creciente centralización de la producción comunicacional en las grandes naciones y en las metrópolis de la región. Con lo cual la gente advierte que no se le permite existir como un ser, un pensar y un sentir diferenciados. Desea ver y escuchar a otros hombres y a otros pueblos, pero también exige que aquéllos la vean y la escuchen; es decir, que la piensen y la sientan.

Getino, 1996

América Latina permanece colonia, y lo que diferencia al colonialismo de ayer del actual es solamente la forma más perfecta del colonizador; y además de los colonizadores, las formas sutiles de auqellos que también, sobre nosotros, arman futuros golpes. El problema internacional de América Latina es todavía un caso de cambio de colonizadores, siendo que una liberación posible estará todavía por mucho tiempo en función de una nueva dependencia. Este condicionamiento económico y político nos llevó al raquitismo filosófico y a la impotencia, que, a veces inconsciente, a veces no, producen en el primer caso la esterilidad y en el segundo la histeria

Glauber Rocha. 1962

Hay en América Latina más de 200 millones de analfabetos, llegar e informar de sus problemas no puede ser tarea para mañana, es tarea de hoy y el cine, poderoso medio de comunicación, capaz de borrar barreras idiomáticas, limitaciones culturales y educacionales, tiene que cumplir ese papel. En este contexto de explosión tecnológica, de satélites que para bien o para mal llenara nuestros cielos, una buena imagen vale por mil palabras y es que la universalidad lograda a través del cine ha permitido y permite cada vez más una ampliación de la comunicación y contribuye de manera particular a crear una memoria visual en el espectador

Santiago Álvarez, 1978

El “boom” del cine latinoamericano – con Brasil y Cuba a la cabeza, según los aplausos y el visto bueno de la intelectualidad europea – es similar, en la actualidad, al que venía monodisfrutando la novelística latinoamericana. ¿Por qué nos aplauden? Sin duda se ha logrado una cierta calidad. Sun duda hay un cierto oportunismo político. Sin duda hay una cierta instrumentalización mutua. Pero sin duda hay algo más. ¿Por qué nos preocupa que nos aplaudan? ¿No está, entre las reglas del juego artístico, la finalidad de un reconocimiento público? ¿No equivale el reconocimiento europeo – a nivel de la cultura artística – a un reconocimiento mundial? Que las obras realizadas en el subdesarrollo obtengan un reconocimiento de tal naturaleza, ¿no beneficia al arte y a nuestros pueblos?

Julio García Espinosa, 1969

Mi pretensión es crear realmente un cine mexicano, el mexicano de Rulfo. Creo que el cine mexicano debe tener una experiencia propia como la tiene su pintura (…) ¿Cuáles son las barreras para hacer buen cine? No existen esas barreras, son mentiras, considero que el que realmente quiere hacer buen cine lo puede hacer.

Rubén Gámez

El cine que hago no le interesa a nadie, porque trabajo esencialmente con imágenes gráficas, literarias, llenas de metáforas y paradojas. (…) Voy a citar a Rulfo porque lo que le pasó a él me pasó a mí también: en una ocasión le preguntaron por qué escribió sus cuentos y su novela, y él contestó: “Yo tenía ganas de leer este tipo de literatura, pero como no la encontré por ninguna parte me puse a escribirla”. La comparación es válida, toda proporción guardada claro; yo no encuentro el cine que quiero ver, entonces lo quiero hacer.

Rubén Gámez

Al cine imperfecto no le interesa más la calidad ni la técnica. El cine imperfecto lo mismo se puede hacer con una Mitchell que con una cámara 8mm. Lo mismo se puede hacer en estudio que con una guerrilla en medio de la selva. Al cine imperfecto no le interesa más un gusto determinado y mucho menos el “buen gusto”. De la obra de un artista no le interesa encontrar más la calidad. Lo único que le interesa de un artista es saber cómo responde a la siguiente pregunta: ¿Qué hace para saltar la barrera de un interlocutor “culto” y minoritario que hasta ahora condiciona la calidad de su obra?

Julio García Espinosa, 1969

Nuevo Cine latinoamericano

¿A dónde va el cine en latinoamérica hoy en día? ¿Cómo definimos un cine nuevo latinoamericano? ¿Qué de nuestro pasado histórico y cinematográfico se retoma y qué se desecha?